Todo sobre Vega Alta

Localización:

El pueblo de Vega Alta está localizado a unos 30 kilómetros al oeste de San Juan, la capital de Puerto Rico, aproximadamente a 30 minutos de viaje en automovil. Se sitúa en el Bosque de la Vega, en la región caliza del norte de Puerto Rico. Limita con el Océano Altántico, con Morovis y Corozal por el sur, con Dorado y Toa Alta por el este y con Vega Baja por el oeste.

Escudo: El ánfora de plata con el ramo de azucenas es atributo de la Santísima Virgen, que en su título de Inmaculada Concepción, es Patrona de Vega Alta. Los ramos de olivos recuerdan al fundador de Vega Alta don Francisco de los Olivos. Las ramas de caña de azúcar que rodean el escudo indican que Vega Alta es pueblo de la antigua zona cañaera de Puerto Rico. La corona mural es insignia heráldica de los pueblos, villas y ciudades.

 

Bandera: Se inspira en el diseño del escudo municipal y deriva su simbolismo y colores del mismo, con la excepción de que en ésta, el plateado se convierte en blanco. Se divide verticalmente en siete franjas en el orden y colores.

Población: 38,601

Densidad Poblacional: 530.2 km² / 1378.6 millas²

Gentilicio: Vegalteños

Renombre: Pueblo de los Ñangotaos y Los Maceteros

Patrono: Inmaculada Concepción

I. Ambiente


Foto Playa Cerro Gordo

Superficie: 72.8 km² / 28 millas²

Elevación: 120 metros

Geografía territorial:

Se encuentra dentro de la zona de vida de bosque húmedo sub tropical y está más cercano a la costa que otros bosques de la región de caliza. La zona costera se caracteriza por mogotes cuyas elevaciones varían de 5 a 50 metros. La zona interior está formada por cplinas y pequeños valles.

Geología:

Existen dos tipos de rocas, ambas calizas, Aymarrón y Aguada. En ambos tipos, los valles entre colinas están cubiertos por mantos de arcilla arenosa anaranjada-roja y ocasionalmente arena-roja.

Clima:

Estando en un bosque húmedo-subtropical, las temperaturas son agradables por la proximidad del terrirtorio a la costa. Estas oscilan entre los 60 y 90 Fahrenheit.

Suelos:

Se ha identificado 12 tipos de suelos. La mayoría del área la ocupa el suelo arcilloso de poca profundidad a la roca, ligeramente ácido y moderadamente permeable.

Fauna y flora:

De nuestra fauna se han reportado 15 especies de aves, 7 de reptiles y 2 anfibios. En la flora, 72 especies de árboles en 34 familias.

II. Cultura

Vega Alta celebra diversos festivales a durante todo el año. Por ejemplo el Carnaval de vega Alta (febrero), el Festival de Chiringas (abril), el Festival del Panapén (julio), el Festival Pez Azul (julio), Festival del gallo (octubre) y las fiestas patronales en honor a la Inmaculada Concepción (diciembre). A continuación más información:

Las fiestas en Vega Alta 

Al igual que en el resto de los pueblos de Puerto Rico, en Vega Alta se celebran anualmente varias actividades que, a través del tiempo, identifican su idiosincrasia y resaltan su cultura. Nos referimos a las costumbres y tradiciones heredadas y a los festivales. (Foto Iglesia Parroquia de Vega Alta)

Vega Alta, pueblo costero, aún conserva intactas aquellas tradiciones que vienen de nuestros abuelos y ha variado otras a tono con las exigencias de la sociedad moderna.

Costumbres, tradiciones y festividades:

Fiesta de reyes y octavitas

(tradicional)

Enero

En todo el pueblo

Rosarios cantados*

 

Enero

Giboyeaux-Unión

Carnaval Vegalteño

(costumbre)

Febrero

Plaza pública

Fiesta de la Candelaria

(costumbre)

Febrero

Espinosa

Semana Santa

(tradicional)

Marzo-abril

Todo el pueblo

Festival de la chiringa

(festival)

Abril

Sin lugar determinado

Festival del Panapén

(festival)

Julio

Barrio Sabana Hoyos

Festival de Juey

(festival)

Julio

Barrio Breñas

Festival del coco

(festival)

Julio

Cerro Gordo

Paseo de la Virgen del Carmen

(festival)

Julio

Balneario Cerro Gordo

Torneo de la amistad

(festival)

Julio

Balneario Cerro Gordo

Festival del Gallo

(festival)

Octubre

Barrio Maricao

Fiestas de Pueblo

(tradicional)

Diciembre

Parque Pasivo

Festival de la Guitarra

(festival)

Diciembre

Plaza pública

 

* El festival de la caña (1988-1990), el Festival de la Piña (1985-1994) y el Rosario Cantando (1987-1997) fueron tres festividades que calaron hondo en nuestro pueblo.

Platos típicos:

En cuanto a los platos típicos sigue siendo el arroz y las habichuelas, ya sean éstas coloradas, blancas o rositas, acompañado esta combinación alguna mixtura( carne o marisco) con todo nuestro Puerto Rico. Es diario ver en las mesas vegalteñas el sancocho o salcocho y el mondongo. Se confeccionan platos variados en base al panapén y, aunque en menos escala, platos en base a harinas (marotas o marifinga, funche, etc.). También como platos típicos podemos ver las viandas o verduras con bacalao y los asopaos en su variedades.

Leyenda vegalteña: El farol mágico

Cuentan los vecinos del barrio Maricao de Vega Alta, que hace muchos años aparecía en aquel barrio, en una finca adentrada en la montaña y paso obligado de muchos viajeros, un farol que volaba por los aires.

Según los vecinos, en una casa ya en ruinas vivió un avaro y malhumorado hombre que nunca se casó, pero a fuerza de trabajo logró levantar un pequeño capital. Los codiciosos vecinos no veían la hora en que muriera aquel viejo tacaño para hacerse de aquel dinero que sudores le había costado. Como parte de su caudal, este señor tenía un farol que alumbraba el trabajo mañanero y sus noches de vigilia en la chomba o persiguiendo los gusanos que osaban en meterse en su tala de tabaco. Hombre y farol llegaron a identificarse tanto, que pronto era fácil reconocer donde estaba el anciano por la luz de su farol.

Como la vida es corta y la soledad mala compañía, nuestro héroe murió un día. Luego de la vigilia y enterramiento de cadáver, los vecinos decidieron buscar el dinero, que según ellos, tenía escondido el difunto. Buscaron en su viejo baúl, en las tablas flojas del piso y en todos los lugares que, humanamente, creían que estaría aquel tesoro. No pudieron hallarlo. Para sorpresa de ellos, también desapareció el farol junto con el dinero. Algunos sospechaban que otro de los vecinos lo había tomado para sí, pero la verdad era que nunca aparecía el dichoso farol.

Un día, uno de los vecinos decidió ir a buscar el tesoro del avariento anciano en la tala de tabaco. Pensaba, extrañamente, que había sido enterrado por el anciano en una noche de vigilia ante el temor de ser robado y a la cercanía de su muerte. El vecino decidió, valientemente, dirigirse a la tala y alumbrándose con un mechón, llegó hasta una de las matas, arrancándola y escarbando con afán. El mechón se le viró y se le apagó mientras escarbaba buscando el tesoro.

Una luz mortecina alumbró el hoyo que hacía, mientras un farol se levantaba en el aire. Dijo: “gracias”  y miró a ver quién venía en su ayudo. De pronto el farol le golpeó la cabeza y aterrado, corrió en la oscuridad de un lado a otro de la tala. A dondequiera que se movía, el farol lo seguía. Temeroso, corrió todo lo que pudo y escapó milagrosamente del lugar.

Contó a sus más íntimos su extraña aventura, quienes le aseguraban que aquel farol era del viejo avaro que venía a proteger su tesoro. Otros decían que el farol indicaba el lugar exacto donde estaba enterrado aquel bolso lleno de monedas de oro. La avaricia, unida al arrojo, llevó a más de un vecino a visitar el lugar y todos recibían la misma bienvenida.

En las noches oscuras del barrio Maricao, todavía hay quién dice que se ve correr, en lo profundo del lugar sonde quedan los zocos de la casa del avaro, una luz que de mueve de lado a lado. Es un farol que nos invita a buscar aquel tesoro. ¿Me acompañas a buscarlo?

Benjamín Negrón Rodríguez

Historiador vegalteño

El sombrero: El primer periódico de Vega Alta

La mañana del 8 de abril de 1877, la comunidad vegalteña amaneció sorprendida con la circulación de un periódico totalmente manuscrito que llevaba el nombre El Sombrero. Seguramente lo que llenó de asombro a los vegalteños, no fue la excelente habilidad caligráfica de los redactores “Goyo Flores” y “El Macuquino”, ni sus magníficas caricaturas a colores, sino los comentarios satíricos y los chistes y poemas incluidos en sus ocho páginas. La singularidad de este periódico, por la cual trasciende el ámbito local para ocupar un lugar destacado en la  historia  del periodismo puertorriqueño, radica en que era totalmente manuscrito, un ejemplar (circulaba gratuitamente de mano en mano entre los vecinos) y utilizaban el difícil arte de la caricatura para expresar crítica social e incipiente sátira política.

El periódico El Sombrero fue originalmente un semanario dominical que se publicó desde el 8 de abril hasta el 2 de noviembre de 1877. A partir de la edición número 16 (22 de julio), comienza a circular cada 15 días hasta desaparecer cuatro meses después, lo que equivale a 25 números publicados. En su primera etapa (del 8 de abril hasta el 22 de julio), el director de El Sombrero fue Modesto Achilla, quien utilizaba el seudónimo de “Goyo Flores”. Posteriormente, asumió la dirección José M. De Loria y Arnaúz, alias “El Macuquino”, quien también era redactor, dibujante y co-director. Algunos de los colaboradores del periódico fueron “El Capote”, “Cascas”, “Guarionex”, “Melitón Flores” y el “El Jíbaro”. Lamentablemente éstos nunca se identificaron por sus nombres, quedando su trabajo en el anonimato. De Loria fue alcalde de Vega Alta en el 1887. Se casó con la dama vegalteña Guadalupe Arnau y Lespión.

El nombre del El Sombrero aludía al simbolismo de esta prenda de vestir. Se suponía que el sombrero representaba: dignidad, elevados propósitos y principios morales. Esto infiere de una apología al sombrero que decía lo siguiente: “el sombrero es lo más alto elevado que puede haber; se ostenta siempre sobre la raza humana; hasta se observa sobre la cátedra del Espíritu Santo y en algunas otras de la profana discusión.

[Tomado del libro: Historia de Vega Alta de Espinosa, de Leonardo Santana Rabell]

 

III. Historia  

Vega Alta tiene sus principios en el área del Río Cibuco. Este era parte del Yucayeque del Cacique Guacabó. Para el año 1528 la Vega contaba con un grupo de habitantes o existía algún grupo de asentamiento humano en este territorio. Así se desprende de las conocidas Memorias de Megarejo. Los primeros pobladores se dedicaron a la ganadería (cuido de ganado vacuno y porcino) y a la agricultura. Del Río Cibuco se extraía oro de 21 y 22 quilates, pero por la  falta de negros esclavos dejó de extraerse y se fueron despoblando muchas haciendas y estancias. (Foto chimenea antigua Central)

El partido de la Vega 

En Puerto Rico, el término “partido” era sinónimo de jurisdicción municipal  y se utilizaba para designar a todo territorio supeditado al gobierno municipal de un pueblo a cuyo cargo estaba un teniente a guerra.

La primera mención de Partido de la Vega (aunque unido al de Manatí) se encuentra en una carta de Cabildo de San Juan fechada el 9 de enero de 1764. Ese día los miembros del Cabildo se reunieron para hacer la distribución anual de reses con que cada partido tenía que contribuir al abasto de la ciudad. Al partido de “Manatí con la Vega” se le asignaron 320 reses.

La fundación de Partido de la Vega fue un proceso bastante confuso y de dudas que aún no han sido esclarecidas. Con los datos disponibles hasta el momento, se puede concluir que durante el siglo XVIII se fueron formando simultáneamente dos poblados en el territorio de la Vega, conocidos con los nombres de Espinosa (Vega Alta) y Naranjal (Vega Baja). Uno de ellos se ubicaba en la parte alta a lo largo del  Río Cibuco y el otro, en la parte de dicho río.

La primera noticia que encontramos sobre nuestro capitán poblador, Don Francisco de los Olivos, data de 1731. En ese año aparece como propietario de una estancia en la ribera del Toa. Tres años después, consigue la merced de una caballería de tierras en Cabeza de Hornos. Para el 1752 el gobernador Esteban Bravo lo designa regidor del Cabildo de San Juan. Durante 1754 y 1760 fue alcalde de “segundo voto” de San Juan. En 1765 es electo alcalde ordinario de la ciudad capital.

El 8 de junio de 1774, con el poder de 32 vecinos, Don Francisco de los Olivos se presentó a solicitar la fundación del Partido de la Vega, bajo la advocación de nuestra señora de la Concepción y Patriarca San José de la Vega. Se le permitió la licencia el 19 de junio de 1775. El 18 de abril de 1779 se da por aprobada la fundación de Vega Alta por decreto Real.

Al iniciarse el siglo XIX la población de Vega Alta era de 1321 habitantes (se clasifican en 1,299 libres y 22 esclavos). La mayoría de la población estaba compuesta por pequeños parcelarios agrícolas que producían para la subsistencia familiar. Durante las primeras décadas del siglo XIX las actividades económicas principales eran la agricultura y ganadería. Los productos principales eran el arroz, el maíz, el café y otros frutos menores. El cultivo de la caña de azúcar comenzaba a adquirir prominencia a medida que se iban formando las estancias y haciendas en los barrios Bajura y Candelaria.

Vega Alta estaba constituido por unas pocas viviendas, la mayoría de ellas bohíos techados de tejamaní, unos cuantos ventorrillos y pulperías, caminos intransitables y los edificios públicos tradicionales tales como la iglesia, la Casa del Rey, la plaza, el pueblo y la canecería.

Para mediados del siglo la población se había duplicado. El núcleo urbano estaba constituido  por 87 viviendas (42 casas de madera y 45 bohíos) 13 establecimiento comerciales, la Plaza de la Concepción, Del Carmen, Colorado y San Antonio. El territorio vegalteño abarcaba una superficie de más de seis leguas. Su organización territorial la componían el pueblo y siete barrios: Bajura, Candelaria, Cienegueta, Mavilla, Maricao, Espinosa y Sabana. (Foto Nueva Alcaldía)

El área de la superficie de Vega Alta y sus barrios en cueras y millas cuadradas es la siguiente:

Vega Alta Pueblo

0.10

66.41

Bajura

3.06

2015.20

Candelaria

5.42

3572.40

Cienegueta

1.04

687.00

Espinosa

4.43

2919.75

Maricao

4.93

3251.80

Mavilla

0.47

309.15

Sabana

8.41

5541.80

Total

27.86

18363.51

 

El área aproximada de los barrios fue calculada del mapa oficial, cuya base la provee el mapa topográfico del Servicio Geológico de los Estados Unidos (U.S.G.S.) y obtenidas mediante el uso del planímetro.

Población conforme al  Censo del año 2000:  37,910 habitantes

 

A. Alcaldes de Vega Alta desde el año 1921 al presente: 

Francisco Vega Sánchez

1900-01

Jesús María Vega

1902

Teodomiro Ramírez de Arellano

1905-14

Crisanto Guzmán Lapez

1914

Antonio Navas Rumoroso

1916-20

Lorenzo Cabrera López

1921-24

Emilio Escalera García

1925-28

Arturo Rivera Morales

1929-32

Ramón Cestero Guardiola

1933-36

Emilio Dávila Díaz

1937-44

José Vega Nevárez

1945-59

Francisco Chinea Ramos

1960-66

Carmelo Mercado Adorno

1967-76

José Rosado Negrón

1977-80

Manuel Chinea Marrero

1981-92

Isabelo Molina Hernández

1993-00

Juan Manuel Cruzado Laureano

2001

José M. Colón García (interino)

25 de octubre de 2001

José M. Colón García (en propiedad)

30 de marzo de 2003

Isabelo Molina Hernández

2004

 

Lorenzo Cabrera López

Nació en 1872. Bajo su administración se construyeron dos edificios escolares (uno de dos salones y otro de seis); se reconstruyó la Escuela Luis Muñoz Rivera, la cual había sido destruida por un incendio, se construyó parte de hospital municipal y se construyeron escuelas rurales. Se remodeló parte de la Plaza Pública, se reconstruyó un nuevo cementerio y se mantuvieron los servicios de beneficencia, sanidad, higiene, ornato, calles y caminos. Murió el 12 de julio de 1932.

Emilio Escalera García

Nació en el 1868. Bajo su administración se construyó el Hospital Municipal y el Acueducto Urbano. Murió el 3 de octubre de 1950.

Arturo Rivera Morales

Nació el 19 de julio de 1887. Bajo su administración se construyó el tercer cementerio y se cambió el sistema de succión del acueducto por el de turbinas. Murió el 27 de noviembre de 1965.

Ramón Cestero Guardiola

Nació el 1880. Bajo su administración se inició la construcción de carretera en Sabana y Candelaria. Murió el 14 de septiembre de 1962.

Emilio Dávila Díaz

Nació en 1895. Bajo su administración se construyó el puente de Candelaria, se terminó la carretera 647 y se construyó una plaza pública con la fuente en el centro. Murió el 21 de octubre de 1959.

José Vega Nevárez

Nació el 21 de febrero de 1890. Bajo su administración se construyó un nuevo cementerio municipal, un alcantarillado urbano, el Residencial Público Francisco Vega Sánchez, el establecimiento de parcelas y la extensión de acueductos a áreas rurales. Murió el 4 de octubre de 1966.

Francisco Chinea Ramos

Nació el 5 de octubre de 1919. Bajo su administración de construyó el centro de salud, la biblioteca pública Padre José C. Delgado, acueductos rurales (Maricao y Cienegueta), carreteras en diferentes barrios, construcción del puente y carretera que unió a Mavilla con Maricao, la construcción del actual cuartel de la policía y junto a varios vecinos, gestionó la creación de la urbanización Las Colinas. Murió el 22 de abril de 1966.

Carmelo Mercado Adorno

Nació el 20 de octubre de 1931. Bajo su administración se remodeló la plaza pública y se construyó un área de estacionamiento en los alrededores de la plaza. Se remodeló la Casa Alcaldía y se repavimentaron calles del pueblo y carreteras de los barrios. Bajo su incumbencia, Vega Alta adoptó la bandera y el escudo que lo identifican como pueblo, en adición al sello municipal.

José Rosado Negrón

Nació el 10 de junio de 1934. Bajo su administración se construyó el parque de pelota y la cancha bajo techo, la Escuela Superior Maestro Ladí, el garaje municipal y la Calle Jaime Acosta Velarde.

Manuel Chinea Marrero

Nació el 11 de enero de 1936. Bajo su administración se construyó el Centro de Usos Múltiples Luis Muñoz Marín, se remodeló la Plaza de Recreo Gilberto Concepción de Gracia, se construyó el Centro de Gobierno Irmo Figueroa y se estableció el Centro Comercial Plaza Caribe Mall.

Isabela Molina Hernández

Nació el 19 de noviembre de 1939. Ha logrado grandes cambios en los renglones más importantes de la administración pública: salud, educación, seguridad, recreación y deportes, vivienda, aspectos culturales y la calidad de vida.  

B.  Personas Ilustres:

Vega Alta ha sido cuna de grandes hombres y mujeres, entre estos: El Maestro Ladí, virtuoso del cuatro; Dr. Gilberto Concepción de Gracia, abogado y político; Don Laureano Vega y Don Apolo San Antonio, educadores; Doña Palmira Cabrera y el Sr. Manuel G. Medina, poetas entre muchos otros. 

 

Ladislao Martínez Otero (Maestro Ladí) 1898-1979
El Maestro Ladí ha sido una de las figuras más prominentes de nuestro folklore, no sólo como intérprete, sino también como compositor. Al hablar de la música típica de Puerto Rico, tiene que surgir el nombre del Maestro Ladí.

Nació el 27 de junio de 1898 en el Barrio Espinosa de Vega Alta. Desde muy temprana edad demostró interés y aptitud por la música. Realizó sus primeras incursiones en la ejecución del cuatro, mediante la observación de otros músicos, incorporando al manejo nuevos giros que él inventaba, lo que hizo que se destacara entre los demás músicos de la época.

Ladí fue el primer cuatrista de Puerto Rico en tocar por la radio, a través de los programas Los jíbaros de la Radio e Industrias Nativas. En ese último conoció a quien  fuera su amigo inseparable hasta el momento de su muerte, el también cuatrista Sarrail Archilla. En el 1934 fundó el Grupo Aurora, que fue por muchos años, el favorito del público en la isla. Luego surgió el Conjunto Típico Ladí en el que el maestro permaneció activo hasta el momento mismo de su muerte. A este grupo pertenecieron, a lo largo de su desarrollo: Nery Orta, Don Felo, Toribio, Leocadio Vizcarrondo, Isabelo Rivera, Sarrail Archilla, Pascual Meléndez, Lilo, Biriquín Rivera, Apolo Ocasio y muchos otros connotados músicos puertorriqueños.

Sin lugar a dudas, el Maestro Ladí es una de las figuras más prominentes de nuestra música  popular y folklórica. Sus composiciones abarcan las diversas manifestaciones de nuestra música: vals, danza, mazurca, bolero, guaracha, así como fox trot, joropo, danzón, etc. Supo imprimirle un sello de puertorriqueñidad  a todos los ritmos que nos llegan de otras latitudes al punto de convertirlos en verdadera expresión popular.

Se reconoce a Ladí como uno de nuestros mejores exponentes en le ejecución del cuatro. A lo largo de toda su obra quedó demostrado su conocimiento cabal de los numerosos ritmos folklóricos. Sus melodías y armonías para dúos  y tríos de cuatros no tienen comparación en nuestra música. Fue quien con más denuedo y perseverancia realizó este tipo de trabajo que abrió camino a los jóvenes intérpretes del cuatro para que continuaran buscando nuevas modalidades y expresiones a nuestro instrumento nacional.

El Maestro Ladí y su cuatro típico puertorriqueño son un símbolo que, gracias a la pureza y a la altura de los sentimientos de su arte, se ha mantenido lejos del ataque de los detractores, los envidiosos y celosos de los que usualmente son víctimas los buenos artistas. Como tributo de respeto y admiración por su destreza en la ejecución, su capacidad creadora, su gentileza y amabilidad quienes lo escucharon y lo vieron tocar el cuatro, siempre le confirieron el honroso título de Maestro.

El Maestro Ladí murió el día 1ro de febrero de 1979 a la edad de 81 años. Su arte y su instrumento aún cobran más altas vibraciones en el corazón de nuestro corazón.     

Dr. Gilberto Concepción de Gracia, 1909 – 1968

 Nació en Vega Alta, Puerto Rico, el 9 de julio de 1909; hijo de don Ceferino Concepción y doña Carmen de Gracia. Estudió los primeros grados en Vega Alta y terminó su vida escolar en la Escuela Superior Central de Santurce. En el año 1932 se graduó de bachiller en Administración Comercial, en Derecho Administrativo y en Derecho de Patentes de la Universidad de George Washington.  También obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Jurídicas de esa universidad. Defendió desde los primeros años, la independencia para Puerto Rico, ideal al que consagró su vida.

En 1936 se trasladó a Nueva York como principal abogado de don Pedro Albizu Campos, a los fines de continuar allí la apelación del caso de don Pedro. Durante los años que permaneció en Nueva York se dedicó, además, a defender a los obreros trabajadores puertorriqueños. Fue periodista del diario La Voz, del que fue editorialista y jefe de redacción. Regresó a Puerto Rico en el 1944, a petición de un grupo de puertorriqueños que le pidieron que aceptara la presidencia del Segundo Congreso Pro-Independencia, el cual presidió hasta el 20 de octubre de 1946, cuando formalmente se fundó en Bayamón, el Partido Independentista Puertorriqueño. Fue candidato a senador por este partido en el 1948. En el 1952 fue electo Senador por Acumulación y sirvió como portavoz de la minoría hasta el 1960.

En 1952 el Partido Independentista logró la cifra de 126,000 votos, lo que representaba más del 18 por ciento del electorado del país. En el senado radicó cientos de proyectos, entre los cuales hay cientos de ellos de avanzada que han conservado su vigencia y que, posteriormente, han sido aprobados por otros legisladores. En 1952 se consideró que el Programa del Partido Independentista era de los más avanzados en Hispanoamérica.

Fue un fiel creyente de la paz y defensor de los oprimidos.

Falleció el 15 de marzo de 1968 en San Juan de Puerto Rico, siendo miembro de la Junta Presidencial del Partido Independentista Puertorriqueño que se había creado el año anterior.

Don  Laureano Vega, 1838-1888

 Vega Alta le vio nacer bajo el nombre de Pedro Natalio Laureano un 13 de mayo de 1838 (libro 4 de bautismos). Su primer acto humanitario de gran valía fue darles completa libertad a los 31 esclavos que heredó de su padre, don Desiderio. Su afinidad con el pueblo le valieron ocupar el puesto de alcalde de Vega Alta en el 1870. El gobierno de la Isla lo reclutó y ocupó diversos cargos administrativos en distintos pueblos, pero siempre retornaba a su pueblo natal.

Contribuyó  como figura pública en Vega Alta y en otras comunidades de Puerto Rico, en el Gobierno Central y en la Capital, como educador y como  promotor de las artes y ciencias. El gobierno Español lo condecoró en 1883 con la encomienda de número de la orden Gran Cruz de Isabel la Católica por su gran labor en el campo educativo.

Fue fundador y primer presidente de la Sociedad Protectora de la Inteligencia, cuyo propósito era ayudar a los estudiantes inteligentes, que carecieran de recursos, en su desarrollo intelectual.

El domingo 4 de marzo de 1888 murió en la calle Cruz, número 11 en San Juan, luego de una larga enfermedad.

Apolo San Antonio Piña, 1886 – 1953

 Allá para el 1908 llegó al pueblo de Vega Alta, procedente de Aguadilla, un joven de unos 17 años quien con el tiempo se convertiría, en el símbolo del maestro responsable, muy capacitado en su materia, creador de métodos de enseñanza innovadores y crítico insobornable de las injusticias del sistema educativo de su época. Su nombre: Apolo San Antonio Piña. Nació en Coamo el 13 de septiembre de 1886 y se crió en el pueblo de Aguadilla.

 Don Apolo enfrentó desde niño los trajines y la persecución política, ya que su padre, quien era empleado del gobierno, fue trasladado en varias ocasiones por su fidelidad al Partido Unionista. Don Alcides San Antonio, padre de don Apolo, supo resistir calladamente estas injusticias, las que templaron el espíritu de Apolo y lo convirtieron en una persona luchadora.

 Los recursos limitados de la familia San Antonio no fueron impedimento que para su hijo. Éste desarrolló la habilidad para reparar escopetas y máquinas de coser. Los centavos que recibía por su trabajo los utilizaba para los gastos de la escuela.

 Se graduó de escuela superior y tomó los exámenes por oposición que se ofrecían para trabajar de maestro en la escuela rural, aprobándolos con altas calificaciones, pese a sus 17 años de edad. Su padre fue trasladado a Vega Alta y en nuestro pueblo se inició don Apolo en la escuela del Barrio Maricao.

 Don Apolo contrajo matrimonio con doña Concepción Escalera Seijo, descendiente de familias ligadas a la historia de Vega Alta, como por ejemplo, don Jacinto Seijo, su abuelo y don Emilio Escalera, su padre. Éstos estuvieron ligados al Partido Autonomista y al Unionista. En su hogar se reunían los líderes nacionales del Partido Unionista, entre ellos, Muñoz Rivera, De Diego y varios más.

 El prestigio de Don Apolo creció, siendo considerado como uno de los maestros más capacitados de su tiempo. Su habilidad para transmitir el conocimiento se enriquecía con la facilidad para escribir en versos sus lecciones de matemáticas y español, así como también para ponerles música.

 En el año1927 se inició como director de escuela. Una de sus primeras gestiones, junto a otros compañeros maestros, fue crear cursos nocturnos de escuela superior. Fue un defensor del español como vehículo oficial de enseñanza. Creía que no se podía enseñar en una lengua extraña a la formación del hogar y la idiosincrasia del niño.

 Vega Alta, agradecido de su gran labor, luego de su muerte en 1953, decidió reciprocar aquella labor y amor de don Apolo por el pueblo vegalteño, designando la escuela superior con su nombre. Hoy sus restos reposan en el Cementerio Municipal de Vega Alta, aledaño a dicha escuela.

 Isabelo “Chabelo” Molina, Alcalde 1992-2000 y 2005 al presente

Nació el 19 de noviembre de 1939, en Vega Alta. Es un hombre de origen pobre, humilde y con grandes deseos de servir a su pueblo. Es el tercero de una  familia de seis hermanos. Debido a su condición económica, a raíz de  la enfermedad de su padre, tiene que abandonar la escuela en el tercer grado y se dedica a trabajar para ayudar a su madre y demás hermanos.

Durante el día trabajaba en labores agrícolas y en la construcción; luego asistía a la escuela nocturna, donde se graduó de noveno grado y cuarto año con un promedio de 4.00 puntos. Ingresó a la Universidad de Puerto Rico, donde con miles de sacrificios por su situación económica, logró obtener un Bachillerato en Educación Secundaria. Se desempeñó por tres años en la escuela pública, tras lo cual decide hacer incursión en el Movimiento Cooperativo. A ese movimiento lo dedicó 24 años como líder voluntario y profesional.

Posee además, estudios de maestría en Administración y Supervisión Escolar y Administración de Empresas. Tiene cursos especializados en el campo de Mercadeo, Gerencia y Finanzas.

Como líder profesional en el Movimiento Cooperativo, ha logrado destacarse como una de las personas más versadas en Puerto Rico en el campo de las Cooperativas de Ahorro y Crédito y de Producción y Trabajo. Ha realizado estudios en el campo del cooperativismo en Madrid, Zaragoza y en varias Universidades de Estados Unidos, Canadá, Santo Domingo y Bolivia. Ha ocupado las siguientes posiciones profesionales:

  1. Maestro de escuela
  2. Especialista en Educación Cooperativa
  3. Director de Programas de Cooperativas de Trabajo
  4. Vice-Presidente de Servicios Técnicos, Federación de Cooperativas
  5. Presidente Ejecutivo Federación de Cooperativas de Ahorro y  Crédito para América Latina
  6. Asesor en Cooperativas de Ahorro y Crédito para América Latina
  7. Conferenciante en universides
  8. Parlamentarista
  9. Director Ejecutivo Federación de Alcalde de Puerto Rico
  10. Asesor en el Senado y la Cámara de Representantes

A nivel de entidades si fines de lucro, ha sido un miembro de las siguientes organizaciones:

  1. Presidente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Vega Alta
  2. Miembro de la Junta de Directores Federación Cooperativas Ahorro y Crédito
  3. Club de Leones de Vega Alta
  4. Miembro Asamblea Municipal de Vega Alta, por dos términos

Francisco Felicié Martínez

Nació en Mayagüez el 16 de septiembre de 1922. Su padre era empleado de una central y su madre ama de casa. Fue el segundo de nueve hijos y se caracterizó por ser un niño muy enfermizo. Por el empleo de su padre, su familia se traslada a Río Piedras, donde completa su escuela elemental.

Por la situación económica de la familia, se ve obligado a abandonar la escuela diurna para trabajar como mecánico en la Central San José de Río Piedras. Sin embargo, prosiguió estudios en la escuela nocturna Ramón Vilá Mayo de Río Piedras, de donde se graduó de escuela superior. Fue admitido a la Universidad de Puerto Rico. Allí va con su gran sueño: ser un maestro de escuela. Lamentablemente su sueño se ve tronchado cuando un accidente en la pierna le impide seguir estudiando. Como consecuencia de este accidente, sufre múltiples hospitalizaciones, operaciones y queda impedido de caminar por espacio de tres años. Mientras convalecía por esta condición se convirtió en un lector voraz de todo tipo de libro, lo cual le permitió familiarizase con varios campos del saber y ampliar su bagaje cultural.  

En 1950 se casa con Julia Soto Cruz. De esta  unión nacen sus tres hijos: Rita, Ángel Francisco y Ada Myriam. Sus responsabilidades como padre lo llevan a trabajar como obrero en distintos talleres y fábricas del Área Metropolitana. En el año 1954 se traslada con el fin de trabajar en la Compañía Remington. Desde entonces hace de Vega Alta su pueblo por adopción.

Trabajó en varias fábricas de Vega Alta y Bayamón, hasta el año 1967 cuando, por motivos de salud, tuvo que renunciar a su empleo. Esta tal vez fue una de las etapas más difíciles de su vida: enfermo, desempleado y con las responsabilidades de jefe de familia. Enfrentó la adversidad y transformó la desgracia en una oportunidad para lograr el sueño que nunca se apartó de su mente: convertirse en maestro de escuela.

Con cuarenta y seis años, tres hijos, problemas económicos y enfermo entra a la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Puerto Rico. En 1971 recibe el grado de Bachillerato en Educación Elemental con concentraciones en Matemáticas y en Estudios Sociales. Trabajó en varias escuelas de Vega Alta, hasta que se jubiló en 1991. Durante sus años de servicio en Sabana Breñas, se envolvió en actividades con la comunidad, ganándose el cariño y el respeto de su gente. Fue reconocido como Maestro Ejemplar de Vega Alta.

Se destacó como cooperativista y líder ambiental. Por años luchó en contra de la contaminación que produce la compañía San Juan Cement en los pueblos de Vega Alta y Dorado. Se mantenía al día en todo lo relacionado con las ciencias sociales y las humanidades a través de la lectura, lo cual le permitía dialogar sobre cualquier tema de interés general. Se graduó además, del Instituto Bíblico Mizpa. Tras su jubilación trabajó a tiempo parcial como Coordinador de Jóvenes Fuera de la Escuela, hasta abril de 1993, cuando renunció tras habérsele diagnosticado cáncer. Murió el 14 de octubre de 1993.  Tras su muerte, se le honró, designando la escuela del Barrio Breñas con su nombre.

Bernie Williams 

Bernie nació el 13 de septiembre de 1968. Son sus padres Bernabé Williams y Rufina Figueroa, residentes del barrio Maricao de Vega Alta. Cursó estudios primarios en la escuela de Mrs. Auger; luego pasó al Colegio la Inmaculada Concepción de Vega Baja y de ahí a la Escuela Libre de Música, de donde se graduó. Junto con sus estudios académicos realizó estudios de guitarra en esa institución. A nivel universitario realizó estudios en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

Bernie se inició en el béisbol a muy tierna edad con Policía Santiago en la Liga Atlética Policíaca. Participó en torneos de pequeñas ligas bajo la dirección de Jorge López en Maricao y con Joselo, Caro y Batista en otras categorías. Cabe destacar que Bernie es sobrino de Irmo y Jedan Figueroa, dos glorias del béisbol en Vega Alta.

En el año 1986 la organización de la Yankees de New York fija su atención en Bernie y lo firman con él un contrato para el béisbol profesional. En la jornada de 1991 Bernie fue subido al equipo grande, donde defendió con maestría el predio central. Está felizmente casado y es padre de un hermoso y robusto varón.

Bernie Williams es un vegalteño para la historia. 

 

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